Un día más entre el asombro y el susto de estar viva, intentando entenderlo.
Comer, leer, sufrir, amar. Cuerda floja entre la consciencia implacable que me hace ir por la vida sin coraza y hasta sin piel y la borrachera buscada, de besos, de palabras, música o silencio, da igual.
Anestesia imprescindible para poder mirar el reloj que desgrana los instantes que se van.