viernes, 27 de marzo de 2026

 Qué nada se pierda.

Qué ningún esfuerzo haya sido en vano.

Qué la piedra y Sísifo descansen, al fin, en la cima... O en el fondo del abismo, ¡me da igual!

Solo quiero que descansemos la piedra, Sísifo y yo...qué me dejen respirar...

No es un juego, amor mío...Es una plegaria: ¿Dormirás conmigo esta noche?



 MILA Y BLADE, EN UN CAMPO DE ESTRELLAS, JUEGAN A PERSEGUIR MARIPOSAS AZULES Y A OLISQUEAR AMAPOLAS...


sábado, 21 de marzo de 2026





        El personaje de Cenicienta siempre despertó en mí, emociones ambivalentes: De un lado la empatía, al reconocerme en esa muchacha. Al sentir, como en su caso, que mi tiempo no me pertenecía, sino que era patrimonio de todos. Y todos, tenían derecho a modelar mi vida a su antojo...De otro lado, mi más rotundo rechazo por su alegría perenne a pesar de su suerte...Reivindico la queja! No esa inútil que te cose a tu incómoda zona de confort. Sí esa otra queja terapéutica, que te insta al movimiento y te torna estratega y constructora de tu sino...La detesté por esperar y creer a un príncipe que la miraba a los ojos porque ella era la única a la que todavía no le había probado el zapato de cristal...Yo me hubiera quedado con la calabaza y con los ratones que cantaban...Y por supuesto, con la varita mágica del hada madrina para cambiar el mundo. Para cambiar tantas cosas en el mundo... 

    Hoy, en este día de primavera recién nacida, en este día de la poesía, vuelvo a sentirme Cenicienta por criada. Porque a tirones me arrancan mi tiempo, mi templo y mi forma de sentir y de hacer. Pero nunca por sumisa, jamás por sumisa... Sangro esta impotencia, lloro mi llanto...Mil cosas pediría a la varita mágica, pero con una tiene de sobra mi alma para recuperar el aire: Qué en mitad de mí, no se te quiten las ganas de mí...






sábado, 14 de marzo de 2026

 QUÉDATE AQUÍ, APOYADO EN MÍ...

  MI ALMA DE POETA TE ELIGE CADA NOCHE...OJALÁ, OJALÁ...


Ven, siéntate aquí conmigo, al calor de este fuego que es el sol de nuestra casa. Mientras, ahí fuera, la sierra se deshace en lluvia.
Mira cómo la luz de las brasas baila en las paredes de piedra...Es la misma luz que veo en tus ojos cuando el cansancio nos vence y nos sabemos a salvo.
Esta casa es pequeña y tan baja, que parece un nido de barro y roca, pero dentro cabe todo el universo.... porque estás tú.
​Siente el contraste, amor mío. Fuera, el agua del riachuelo corre cristalina. Tan pura, que parece cristal derretido saltando entre los guijarros. Está fría, gélida como el aliento de las cumbres, pero nosotros tenemos este refugio. Me gusta pensar en nuestras raíces hundiéndose en la orilla con manos no forzadas bebiendo de esa claridad. Mientras, nuestros cuerpos se calientan aquí, frente a la chimenea que exhala olor a palosanto y canela.
​He estado en el huerto, junto al molino...Al borde mismo de la corriente. Y he visto cómo las gotas de lluvia golpeaban las hojas verdes. Y cómo el río, en su transparencia, dejaba ver las piedras multicolores del fondo. He puesto una losa nueva en el filo de nuestra terraza....Justo donde el agua besa la tierra, para que nuestro pequeño mundo siga firme y sempiterno. He vuelto con las manos heladas solo por el placer de sentir cómo el calor de este hogar, y el de tu aliento, me devuelven la vida en un segundo.
​Somos como este refugio.....por fuera piedra y agua brava, por dentro lumbre y piel de seda. Quédate así, apoyada en mí, mientras escuchamos ese duelo eterno entre el crepitar de la leña y el latido del río. No hay cumbre en toda la sierra que brille tanto como este rincón de sombra. Ni agua más limpia que la que corre por nuestra orilla. Ni fuego más sagrado que este que nos mantiene unidos cuando el mundo exterior se vuelve bruma.
​Aquí abajo, a ras del agua y al amparo de la llama, la vida es simplemente esto: Nosotros, el río y el tiempo que no tiene prisa por pasar.














domingo, 18 de enero de 2026


La espera infinita.
Un ruego perpetuo:
Qué esa espera termine antes que la vida.
La impaciencia arañando por dentro.
Un nombre que germina
en el desierto que nos habita.
Rebosan, las manos, caricias.
Llora la piel su sed de siglos.
¿También contigo, amor, es precisa esta espera?
Tú, que no dudaste en hacerlo todo...
La vida es una vieja desdentada que se ríe de mí...
Y aún así...
La esperanza aún remienda latidos.
Esconder instantes... qué no caiga la arena del reloj...Todavía no. Aún no...






 Si tuviera que guardar mi vida entera en una sola palabra, sin duda sería en el verbo ESPERAR.

Más "la vida se esfuma en la espera" y algún día, ya no quedará más tiempo para seguir esperando...



lunes, 5 de enero de 2026

 LO EVITABLE

    Una palabra inadecuada. Una mirada que desnuda. Una caricia en la mano equivocada. Un abrazo que acuna...Las más ciertas muestras de amor y desamor habitan lo sutil. Un pequeño gesto puede hacer la diferencia entre la daga invisible que se adentra en el costado y esa mágica sensación que nos hace volver a creer en la posibilidad...


   Cuidemos lo que hacemos y lo que decimos. Que para nosotros sea algo insignificante no achica el dolor, que sin querer, podemos provocar en otro ser.


    Procuremos evitar ser nombre en la herida de que quien nos acogió en su pecho.