DEL PASADO, QUÉ SOLO REGRESEN NUESTROS MUERTOS, EN SUEÑOS, PARA DECIRNOS QUE NO NOS OLVIDAN...
Ahora, cómo decía Efrain Huerta en uno se sus poemínimos: "vamos a resucitar de entre los vivos", que es torpeza esperar a que este ahora sea pasado, para empezar a verlo como un paraíso perdido que tuvimos al alcance de la caricia.
Hubo belleza en el pasado. Hubo dolor en el pasado. Y soledad de desiertos. Todo fue, a su debido tiempo, reído, llorado, amado y dulcificado de gratitudes...Y si aún así, la nostalgia nos invita a regodearnos en unos brazos fantasmas, vivamos ese recuerdo en la intimidad de nosotros mismos. No arañemos con nuestras felicidades naufragadas, el corazón que ahora se nos ofrece como generoso hogar...
Eso quiero, amor, si no logramos aprender a enraizarnos juntos en la vida que nos queda. Si finalmente, también yo me torno pasado en tu memoria, Dios no lo quiera, quiero que cuando te pese mi ausencia, me abraces en tu soledad. Te ruego, que no me lleves a otra cama, ni a otros ojos, ni a otras manos. Ojalá ni siquiera me nombres a orillas de otras escuchas...Ojalá no tengamos que recordarnos y podamos vivirnos hasta Orión. Más si eso pasara, hónrame en la intimidad de una casa soñada a orillas de un río...Allí me encontrarás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario