jueves, 2 de abril de 2026

    ¿Será como los niños, a los que hiperestimulados por la mendacidad de las pantallas, ya no hay ocaso, ni mar, ni rosa que los conmueva...?

    ¿Qué puedo yo ofrecerte, amor mío, para que desees sembrarte en mis manos? A ti, que tanto has tenido sin esfuerzo, sin demandas...Dime, ¿ qué puedo yo ofrecerte, amor?

    Tan sólo esta piel otoñal, dadora de vida, de noches en vela...Tan sólo las ganas amontonadas de todas las primaveras no vividas...Tan sólo este amor que rebosa por las costuras de un corazón demasiadas veces remendado. Tan solo mi deseo infinito de mujer sedienta de siglos...

    ¿Qué puedo yo darte, amor mío, qué llevo un cementerio de sueños en mi pecho? ¿Cómo voy a poder yo despertar tus ganas de mí, vida mía, si sólo soy una coleccionista de lunas de trapo, de días perdidos, de mapas de desiertos...?

    ¿Cómo vas a querer tú, mi amor, habitarme?




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